miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mis últimos años de vida.....





Me doy cuenta que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que ya he vivido. Si la esperanza de vida de una mujer está en 86 años, y teniendo en cuenta que soy fumadora y que tengo algún que otro problema de salud, me quedan muy pocos años, con todas mis facultades.

Mis primeros años de adulta han pasado muy rápidos, sin apenas darme cuenta, desde hace algunos años, soy consciente del tiempo y he comienzo a saborear cada año, cada mes, cada día y cada hora.

No quiero perder mi tiempo, necesito aprovecharlo, solo me interesa las personas que me aportan algo positivo, huyo de las discusiones, me escapo de las horas perdidas en reuniones que no me interesan y mi tiempo es solo para lo que me hace sentirme feliz.

Esta última etapa de mi vida la invierto en estar con mi familia, con mis amigos y ayudando a toda aquella persona que necesita de mí.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana, que caminen al lado de la verdad y la honradez.

Quiero vivir cada minuto como si fuera el último de mi vida.

No quiero renunciar a nada que quiera, no voy a dar explicaciones de mis actos, mi madurez me permite hacer lo que quiera sin hacer daño a nadie.

No, no voy a renunciar a lo que quiero, a lo que me da felicidad, a lo que me llena.

Sí… tengo prisa… por vivir, 




domingo, 8 de noviembre de 2015

Esas palabras que no debemos decir...




Ostras… Es tan fácil y tan difícil decir las cosas … ¿Por qué negar la evidencia?

Hay situaciones donde es preferible callar, porque el momento no es el apropiado.

Las palabras importantes en ocasiones se deben callar, y guardarlas en nuestro 

corazón,  compartiéndolas solamente con nuestra almohada, el lugar idóneo para pensar.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Todos somos Carlitos



Querido Carlitos:

Todavía eres muy pequeñito para entender lo que te estás pasando y lo que están sufriendo tus padres y abuelo.

Mañana vamos a estar en el parque del pueblo, vendiendo unas cosas muy bonitas que hemos hecho para recoger mucho dinerito para poder ayudarte.

Quiero que estés tranquilo, que confíes en tu familia, y en los médicos, seguro que te van ayudar y pronto estarás sanito.

¿Sabes? Vives en un pueblo muy solidario, y estoy segura que mañana vendrá mucha gente para colaborar con tu causa.

Todos te vamos ayudar, para que pronto puedas tener la vida que te corresponde, la de un niño de 3 años.


Te envío un besito muy fuerte, otro para tus padres y uno muy especial para tu abuelita que sé que es la persona que ha organizado esta bonita fiesta

miércoles, 4 de noviembre de 2015

No tengo palabras de consuelo….




Amiga,  de nuevo te encuentras bajo el caos de los  acontecimientos. Nadie podía imaginar que aquella pesadilla que vivisteis en el mes de marzo volviera de nuevo.
¡Qué tristeza volverte a oír hablar de la salud de tu hija!, ¡Que injusto  empezar de nuevo con ese calvario! ¡Cuánto dolor!
Perdóname por haber  escrito la entrada de ayer en el blog, ahora mismo voy a quitarla, creo que después de lo que me has contado, no tengo derecho a escribir sobre lo que me hace sentir mal.

¿Como consolarte? No hay palabras de consuelo, no las hay.
  Estoy a tu lado, te acompañaré,  volveremos a compartir los malos momentos y ojala que en un día no muy lejano, podamos tomarnos una copa de celebración como la otra vez cuando las pruebas diagnosticaron que todo  el mal había desaparecido.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Me declaro una "pupitas"





Dícese de la persona que siempre está enferma, que todo le duele y todo le pasa.
Hay  de varios tipos: las que dan malas vibraciones porque siempre se quejan, y las que nunca cuentan sus males y tramiten buen rollo.
Pues bien, aquí, en mi diario personal, quiero declararme una pupita, jajajaja.
No solo de males físicos …

El  término “pupitas” se puede utilizar como apelativo cariñoso, y eso me encanta, siempre hay que encontrar la parte buena de todos los males, y os aseguro que si lo buscáis lo vais a encontrar.